“Yo me quiero casar, ¿y usted?”, es una frase que se hizo muy conocida por el señor Roberto Galán, conductor argentino del programa televisivo en el que se dedicaba a unir parejas. En estos tiempos es muy difícil materializar esta expresión con solo decirlo, porque cada día cuesta más dinero una celebración religiosa de matrimonio.
Por otra parte, las personas que viven en concubinato siguen siendo consideradas pecadoras ante la iglesia católica. Así es, tal como lo leyó!. Decir que los sacerdotes en las iglesias no tienen en cuenta las clases sociales y que todos tienen los mismos derechos, que son considerados de la misma manera, puede que sea una realidad o quien sabe, una mentira más. En primer lugar me pregunto; ¿porqué cuesta mucho dinero casarse en las iglesias católicas? ¿Por qué la iglesia pone trabas en cuanto a los costos? ¿Por qué figura entonces como sacramento de la iglesia?
Mirando un librito de enseñanza del catecismo hago memoria de los preceptos de la iglesia que nos enseñaron y que menciona lo siguiente: “No contraer matrimonio contrario a las leyes de la iglesia”, sigue la explicación; “quiere decir, no vivir amancebado o en concubinato. El que vive amancebado, no puede confesarse ni comulgar; y si quiere confesarse y comulgar, debe casarse primero”. Con estos recordatorios durante las misas y en las clases de catecismos, se me ocurrió recordar cuanto cuesta casarse y porqué muchas veces la gente no puede casarse o incluso no quiere casarse.
Luego de un recorrido por las distintas iglesias de Asunción, pongo a conocimiento los costos de una celebración religiosa para el matrimonio. Las primeras paradas fueron en las iglesias de “La Catedral” y “La Encarnación”, porque considero que una persona de escasos recursos también puede tener ilusiones de elegir la iglesia donde casarse (aunque eso también sea pecado, según la iglesia). Grande fue mi sorpresa cuando me dijeron que en La Catedral el costo asciende a nada más y nada menos que Gs. 1.400.000, eso en el caso que se quiera utilizar todas las luces de la iglesia, pero si solo se solicitan los cuatro reflectores del altar el costo se reduce a Gs. 450.000, mismo costo es confirmado en La Encarnación. Cabe recordar, que los montos que se mencionan no incluyen los servicios de decoración y coro para la ceremonia.
Por otra parte, la iglesia de Santísima Trinidad también cuenta con un costo elevado de Gs. 400.000. El recorrido siguió por las instituciones religiosas más pequeñas para conocer variedades de opciones, en ese sentido en la Iglesia de San Miguel Arcángel el costo de la ceremonia religiosa es de Gs. 250.000, en la Parroquia San Agustín de Loma Pytá a Gs. 130.000 con un pequeño arreglo floral y no incluye el coro. En el caso de la Parroquia Santa Catalina de Siena de la ciudad de Fernando de la Mora el mismo servicio es de Gs. 50.000, en el caso de que los novios quieran contar con decoración deben abonar un adicional de Gs.40.000 y si el casamiento es el día sábado contarán con el coro sin ningún costo.
Pero todavía hay más, porque en el caso de que los novios quieran casarse en una iglesia que no corresponda a su lugar de residencia, deberán solicitar un traslado parroquial (similar a una autorización para realizar la ceremonia otra iglesia) que también tiene su costo adicional. Por un lado, desde la iglesia realizan críticas hacia las personas que viven en concubinato, pero por otro lado se observa que también existen barreras económicas que imposibilitan unirse religiosamente.
Creo que estos puntos de alguna manera sirven para reflexionar de lo que hizo Jesús por cada uno de nosotros y nosotras, que durante su vida no discriminó a homosexuales, prostitutas ni mucho menos a parejas que vivían en concubinato, sin embargo las discriminaciones hacía estos sectores se sienten a flor de piel en cada una de las iglesias. Existen iglesias para cada clase social, aunque parezca mentira, esa es la realidad. Hay iglesias de ricos, hay iglesias de pobres.
Aclaro que soy católica, pero tengo estos cuestionamientos hacia la iglesia católica y considero que hay muchos aspectos más que analizar. Con estos montos citados, reflexiones y cuestionamientos, dejo a tu criterio seguir analizando: ¿Por qué se ponen estas barreras económicas y sociales? ¿Existe la discriminación en las propias iglesias?
Hasta pronto…
Por: Natividad Romero
natividad.romero@radioviva.com.py
buenisimo Naty
hola NATY soy liliana chavez de aregua y creo que en la iglesia de aregua es mas barato jeje!!!
ESTOY DE ACUERDO CON TODO LO QUE ESCRIBISTE SIGUE
ADELANTE MUCHOS EXCITOS EN TODO LO QUE ENPRENDAS
SON LOS SINCEROS DESEOS DE UNAS DE TU FANS
LEONARDA LEIVA DE LA ASOCIACION DE ENPLEADAS DOMESTICAS DEL PARAGUAY
Hola Nati soy Elva
Meparese muy bien lo que isiste de la iglesia para analisar de su presio mejor tequeda con la iglesia Santa Catalina
Muy certero tu artículo querida Nati. ¡Es increíblemente triste como la iglesia católica pone trabas para la celebración religiosa del matrimonio! Creo que de alguna manera es una estrategia para que obtenga más beneficios, de parte de la gente más religiosa, en el sentido que “No pueden vivir en concubinato, deben casarse sí o sí, y, para ello, deben pagarlo”, suena a una especie de estado totalitario, sin embargo, no está al margen de ello.
La biblia recuerda “Ama a tu prójimo” y punto, no adiciona palabras como ‘excepto…los pobres, homosexuales, personas con capacidades diferentes, etc’.
Es una pena que la institución que pregona tales enseñanzas se encuentre muy lejana a su praxis.
Gracias por mantenerme educada.
Armonía en tu vida.
Adriana Aquino
Lastimosamente es una de las bajas de nuestra iglesia, que no da esperanzas de mejoria alguna. Como si no bastara con los incrementos de gastos que conlleva la union de dos personas. Felicidades por la investigación y el resultado. Vanessa Wachholz.
hola Natty me pareció tan apropiada esta nota, puesto que muchos quisieran dejar de estar en pecado, como dicen en la iglesia, pero es tan costosa la ceremonia, que uno ni siquiera piensa en casarse por esa simple razón! Adelante con todo el éxito! Besos
si tanto cuesta, se puede participar de un matrimonio comunitario…
Cuando la novia entra camino al altar y todos se vuelven a mirarla, y el rostro del novio se ilumina con una sonrisa ¿Está sucio el suelo? ¿Está la puerta del templo con su barniz descascarado? ¿Están los vitrales quebrados o llenos del hollín de la ciudad? ¿la estatuas sin ojos o brazos? ¿los bancos sin tornillos y desvencijados? ¿los pasillos llenos de chicles y papeles? ¿las pinturas oscuras y deslavadas? ¿las luces apagadas y llenas de polvo?
Espero que la respuesta a estas preguntas sea “no” y que el recuerdo de ese hermoso matrimonio perdure por toda la vida de los esposos, pero estarás de acuerdo conmigo en que todo eso tiene su valor.
La mantención de los edificios tiene un alto costo y mientras más grande el lugar, ellos son mayores. Súmese a eso que el lugar de culto de Dios debe ser construido con los mejores materiales, y verás que ni siquiera se compara con mantener una casa. Así vamos viendo por qué una iglesia más grande antigua y hermosa tiene valores mayores que otra más sencilla.
Lo de los costos corre además para el tiempo de las personas que se dedican a cantar en un coro o preparar arreglos florales ¡Vaya! si también vale para el tiempo del pobre cura que no es esclavo de nadie y debe restar de su tiempo personal el de la misa que hace para ese matrimonio.
Lo de los certificados, es una regulación de la Iglesia para mantener sus registros, y si tiene un valor, es generalmente ínfimo y justificado por la necesidad de mantener funcionarios y medidas de seguridad que lo autentifiquen.
No sé si los valores que indicas son altos o razonables, pero no me cabe duda que si uno es miembro activo de una parroquia que cuenta con una hermosa iglesia para sus celebraciones, y el cura los conoce y sabe que no pueden hacer una gran fiesta por su escaso caudal, entonces no habrá problemas en hacerles una rebaja de esa cantidad o incluso prestarles gratuitamente el templo y todos los anexos.
Pero cuando uno ve lo que se gasta actualmente en un matrimonio, en recepciones para trescientas y más personas, y regalos y lunas de miel, y todo lo que rodea a la celebración de una boda, que la Iglesia tenga que regalar la ceremonia parece incluso una falta de respeto a la dignidad del sacramento, que después de todo es lo único esencial ¿no?